Bases
de la Impro |
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La improvisación
es una técnica escénica que permite contar historias que se
generan y desarrollan en el momento mismo de actuarlas. El improvisador
es al mismo tiempo dramaturgo, director y actor de la obra en el preciso
momento en el que se va representando. Esta forma de teatro se presenta
en la actualidad no como un ejercicio de formación para los actores,
sino como un producto terminado, en el que los actores y el público
– que participa dando sugerencias sobre situaciones, personajes, lugares,
etc. en los que se desenvuelve la acción – van "descubriendo"
la trama de la historia que cobra vida en el escenario. Cada función
es diferente: no hay ensayos previos, ni guión, ni elementos técnicos
o escenográficos, sólo la imaginación y la destreza
de los actores-improvisadores que producirán una creación
única y espontánea.
La espontaneidad
tiene el poder de liberar el potencial creativo y a la vez añade
un elemento de riesgo que da aún más valor al trabajo. En
la improvisación, este proceso se realiza cooperando, ya que la técnica
se basa en 'aceptar'. Como nada existe hasta que los actores lo proponen,
crear una escena supone que todos estén de acuerdo en cuanto a dónde
están, quiénes son y qué está sucediendo. Los
improvisadores deben aceptar las propuestas de sus compañeros y sumar,
es decir, construir sobre ellas. Por tanto, la escucha y aceptación
son tan importantes como el trabajo en equipo.